Nuestro mundo físico y su entorno

Estamos acostumbrados a movernos entre los ecosistemas que forman el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y quizás desconocemos los conceptos básicos que componen lo que de forma sencilla se conoce como patrimonio. Cuando pensamos en ese término, nos viene a la mente algo físico, contable y, por tanto, evaluable. Pensamos en propiedades, dinero, acciones y otros activos traducibles económicamente. Sin embargo, no contamos en nuestra evaluación con conceptos como patrimonio natural, cultural y paisaje. Podríamos pensar que la definición de cada uno de ellos es similar, pero eso esta muy lejos de la realidad actual y de su anterior evolución. Por ello, la intención de esta entrada es aclarar estos conceptos, aparentemente nuevos y, con ello, adquirir la capacidad para distinguirlos, cuando nos enriscamos, hacemos senderismo o practicamos carreras en montaña y otras actividades al aire libre.

Introducción

El patrimonio natural es un concepto difícil de definir tanto en su contenido como por su carácter dinámico y cambiante. Es un termino relativamente joven, reconocido a mediados del SXX, mediante el que la naturaleza cobra valor. Este valor hace merecedor al patrimonio natural de una serie de políticas de protección y conservación, que garanticen su pervivencia para generaciones futuras mediante la declaración de Espacios Naturales protegidos (ENP).

Todo el mundo reconoce el valor de la flora y la fauna para proteger determinadas zonas, pero se olvidan otros aspectos abióticos de gran relevancia que articulan dichos espacios: su geomorfología (las formas de relieve). El valor de estos aspectos se reconoce actualmente a partir de conceptos como la Geodiversidad y los Lugares de Interés Geomorfológico (LIG).

El Patrimonio: una visión integrada

El patrimonio de un país, de un territorio o de una comunidad esta formado por un conjunto de bienes de distinta índole, cultural, natural y paisajística, lo que lo hace difícil de definir. La consideración patrimonial de la naturaleza, del territorio y del paisaje es un hecho reciente que se concreta en la Conferencia de Estocolmo y la Convención de la UNESCO en Paris en 1972.

El concepto que integra al patrimonio tanto natural como cultural es el paisaje. Este, debe entenderse como “el patrimonio geográfico de un país, de una sociedad, sobre todo como espacio, escenario vivido que no es ajeno a lo que en él se desarrolla, con distintos protagonismos que van desde lo natural a lo urbano, lo cultural, lo escénico o también lo geomorfológico”.

Patrimonio Cultural (Convención de la UNESCO, 1972)

A los efectos de la presente Convención se considerará “patrimonio cultural”:

  1. los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia,
  2. los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia,
  3. los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico.

Patrimonio Natural (Convención de la UNESCO, 1972)

A los efectos de la presente Convención se considerarán “patrimonio natural”:

  1. los monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico,
  2. las formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyan el hábitat de especies, animal y vegetal, amenazadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico,
  3. los lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural,

Con el fin de aclarar de forma esquemática la interrelaciones entre conceptos, podéis ver a continuación la relación entre patrimonio natural y cultural y su confluencia integrada en el paisaje.

 

En definitiva, espero que estos apuntes que de forma resumida he plasmado en la entrada, os sirvan para ir avanzando en la identificación del mundo que os rodea a lo largo de vuestras andaduras por esos “mundos montañosos”