Este “cuaderno de campo”, que espero no sea el último, no hubiera sido posible sin el impulso de responsabilidad e ilusión que despertaron en mi, aquellos que fueron los primeros inscritos. Por ello,  esta dedicado a: Paloma, Nieves, Ariadni, Montse, Juan Ignacio, David, Ibón, Mar H, Mar M, Luisa, Elvira, Carmen, Raquel Men, Charo, Rocío, Marta, Raquel Man, Beatriz y Patricia. Ellos y otros que se unirán son los artífices de esta actividad y de su posible continuación.

La perseverancia será un virtud que caracterice a este grupo, dado que para congraciarnos con la naturaleza deberemos, como así ha sido, esperar mirando al cielo a que converjan las condiciones adecuadas. Necesitamos un “climax” diferente al resto de actividades para desarrollar las experiencias que se plantean. Seguirán más “caminos de experiencias”, plasmados en más cuadernos de campo, y continuaremos avanzando en la senda de ver, entender y defender el ecosistema que nos rodea.

Gracias por estar ahí.