Nuestros aventureros orientadores se dieron cita este último fin de semana de marzo en dos pruebas. Por un lado, Óscar y Pilar formaron equipo en la primera prueba de la Liga Española de rogaine, que les llevo hasta Huelva, y donde cosecharon una magnifica tercera posición en su categoría tras seis horas de esfuerzo. Más cerca, hasta San Rafael, se desplazaron Cayetana y Raúl para disfrutar de una jornada difícil pero con un entorno espectacular para la practica de este deporte, destacando la segunda posición de Cayetana en su categoría (U-10).
Aquí os dejamos las vivencias de nuestro equipo rogaine vistas desde dentro.
Ya son las 10 am. Estamos vestidos y con la mochila preparada. En la plaza del pueblo la música a todo trapo y llena de arcos, carteles y participantes multicolores. Nos toca primero pasar el control de material, y va lento. Nos han hecho apagar el teléfono y nos lo han precintado. En la siguiente mesa enseñamos todo todo el material obligatorio: agua, comida marcada con el dorsal, chubasquero, manta, silbato, brújula, y que la pinza este amarrada a la muñeca y bloqueada, con la cinta de la organización. Así no hay “trampas”
Y ya estamos en el corralito. Ya no se puede salir. Así se aseguran que llevas todo el material obligatorio. También nos han entregado el GPS. Sirve como seguridad, pero también nos monitorean por si nos metemos en zonas prohibidas. Así tampoco hay “trampas” …
Y nos dan los mapas, enrollados. No se pueden abrir aún. A las 11:15 …
11:15! Todos los abrimos ya! Todos al suelo, a desplegar los mapas y con el marcador trazar la ruta que más nos convenga. Tenemos 15 minutos. Pensando bien una primera opción. Luego habrá que ir revisando si no hemos sabido leer bien el mapa. 15 minutos no dan para mucho. Al menos para nosotros, que lo hacemos por primera vez …
11:30! Puntuales! Salimos todos! Cada uno por una calle distinta; depende de su estrategia.
Mirar el mapa, mirar el terreno, pensar, correr, volver a mirar, el mapa, el terreno, seguir andando o corriendo y llegamos a la primera baliza, que está de camino al monte. Y de nuevo al mapa, al terreno, pensar, correr, buscar esa trocha, rectificar, mapa, terreno, mapa, correr, mirar …
Baliza tras baliza. El terreno nos va indicando si la estrategia es buena. Ahora vemos las verjas que no vimos en esos 15 minutos, y que nos hacen cambiar el plan. Ahora vemos las zonas de arbusto cerrado que tampoco nos fijamos al principio. Están pintadas de verde en el mapa. “Evita lo verde” nos dijeron luego.
Pues nada, cambiamos plan, descartamos esa baliza, buscamos esa otra, y seguimos, mapa, terreno, pensar, andar, correr, mapa, terreno, a veces (pocas) brújula.
Y mirando el reloj! Tenemos seis horas. Si nos pasamos nos van descontando puntos por cada minuto. Prudencia! No nos alejemos demasiado, no dejemos de mirar el mapa, Hay que estar seguro en todo momento donde estás. En caso contrario estás perdido. Literal.
Que no se nos olvide beber, sales, comida. Se nos olvida igual que se nos olvida cómo pasa el tiempo. Estamos a lo que estamos …
Y sí. Las horas han pasado, se ha llegado a meta. Nos han dado inmediatamente nuestra puntuación. Para eso están las pinzas, que lo guardan todo.
Sentados o derrumbados pero con una cerveza en la mano (más de una será) nos quedamos charlando con los demás, y aprendiendo cosas. Se ha acabado el Rogaine. Esto es un Rogaine. A por el siguiente …
¿Y este nombre? La primera carrera se celebró en Melbourne en 1947. La palabra RoGaiNe deriva de los nombres de los tres fundadores: Rod Philips, Gail Davis y Neil Phillips.
¡Enhorabuena super equipo!





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