El pasado fin de semana, 24 y 25 de octubre, una numerosa representación de orientadores de Tierra Trágame se desplazó hasta Segovia para participar en la Segovia City Race 2026, una cita muy especial que reunió a cientos de corredores nacionales e internacionales y que acogía la última prueba del circuito europeo City Race Euro Tour.
Hasta allí viajaron 12 Tierras, entre pequeños, jóvenes y adultos, para disfrutar de tres carreras completamente diferentes, en un fin de semana en el que la orientación se mezcló con la naturaleza, la historia y el patrimonio.
Sábado por la mañana: orientación en el bosque de El Pinarillo
La competición arrancó con una prueba de media distancia en el entorno de El Pinarillo, a escasos metros del recinto amurallado de Segovia.
Un mapa muy peculiar que combinaba dos zonas bien diferenciadas. La primera, más urbana y rápida, discurría por parques, caminos y escaleras; la segunda se adentraba en un bosque de pinos, con fuertes pendientes, vegetación espesa y cortados que obligaban a afinar la navegación.
Una carrera exigente, tanto física como técnicamente, en la que nuestros orientadores tuvieron que cambiar constantemente de ritmo y adaptar su estrategia a las características del terreno.
Sábado por la tarde: un sprint por La Granja de San Ildefonso
Sin apenas tiempo para descansar, la segunda cita trasladó a los participantes hasta el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso.
Allí esperaba una prueba sprint por sus calles históricas, entre edificios, callejones, escaleras y pequeños rincones que convertían el recorrido en un auténtico laberinto.
Una modalidad donde no basta con correr rápido: hay que pensar todavía más deprisa, interpretar el mapa sobre la marcha y elegir correctamente cada giro para no perder unos segundos que pueden resultar decisivos.
Domingo: una carrera espectacular por la Segovia monumental
El plato fuerte del fin de semana llegó el domingo con la Segovia City Race, una prueba de larga distancia urbana que convirtió el casco histórico de la ciudad en un gigantesco mapa de orientación.
Y es que no todos los días se tiene la oportunidad de competir entre murallas medievales, callejuelas empedradas, plazas monumentales, escalinatas y algunos de los rincones más emblemáticos de una ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Los recorridos atravesaban tanto el interior como el exterior del recinto amurallado, obligando a los corredores a estudiar cuidadosamente las alternativas para encontrar los pasos adecuados. En algunos casos, una mala elección podía suponer un importante rodeo, haciendo que la lectura del mapa y la planificación fueran tan importantes como la velocidad.
Además, la carrera coincidió con la festividad de San Frutos, patrón de Segovia, lo que añadió todavía más ambiente a las calles. Las celebraciones y las zonas restringidas plantearon nuevos retos de navegación, convirtiendo la prueba en una experiencia realmente singular.
Una oportunidad fantástica para descubrir Segovia de una forma completamente diferente: corriendo, buscando balizas y disfrutando de un recorrido que combinaba deporte, cultura e historia.
Un gran fin de semana para nuestros Tierras
Más allá de las clasificaciones, nos quedamos con la amplia participación del club, con representantes de distintas edades y niveles, y con la oportunidad de compartir competición con orientadores llegados de numerosos lugares de España y Europa.
Tres pruebas, tres escenarios muy diferentes y un mismo objetivo: disfrutar de la orientación, seguir aprendiendo y sumar nuevas experiencias.
Porque pocas veces tenemos la oportunidad de pasar, en apenas dos días, de navegar por un bosque a correr entre palacios y terminar buscando balizas por las calles de una ciudad monumental.
¡Un fin de semana para recordar y una nueva aventura para nuestros Tierras orientadores!


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