La sección juvenil del club, con motivo del Día del Trabajo decidió ponerse el mono de faena de verdad.
Nuestros juveniles disfrutaron de una jornada excepcional de escalada en roca, en la que no faltaron ni las ganas ni la progresión.
Acompañados por los guías, el grupo se dirigió a Quebrantaherraduras Inferior, el lugar elegido para la actividad. Allí comenzaron con un repaso fundamental: cómo encordarse correctamente, manejo del gri-gri y los últimos detalles antes de empezar a escalar con el equipo completo.
Sin prisa, pero sin pausa, los chicos fueron enfrentándose a las diferentes vías, ganando confianza en cada intento y subiendo el grado progresivamente. Cada “pegue” era una oportunidad para mejorar, ajustar movimientos y seguir aprendiendo.
Exigentes consigo mismos, apoyados los unos en los otros como la mejor de las cordadas, no dejaron mucho espacio para el descanso. La motivación y las palabras de ánimo pudieron más que el cansancio, completando una jornada intensa, de las que se recuerdan.
¡Por muchas más como esta!


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