Comenzamos la subida con emoción al Refugio Giner. Guzmán y Luis nos reciben con una cálida acogida respondiendo a todas las preguntas de los pequetierras. Tras un descanso, decidimos visitar el Tolmo, donde la búsqueda de luciérnagas y la bonita puesta de sol, hace que las luciérnagas brillen con unos destellos de estrellas muy especiales que guardaremos de recuerdo para que nos ilumine en las noches mas oscuras.A la vuelta, una rica y divertida cena dan paso al descanso, no sin antes escuchar la antigua leyenda del Cancho de los Muertos.

¡Son las 7:00!

Hora de levantarse y coger fuerzas con el rico desayuno que Luis y Guzmán nos tienen preparado. Hace fresco, pero no importa, estamos esperando a nuestro guía de Montaña Oscar, a Paco, Raúl y Pilar que se han dormido jajajajaja (¡es broma! les hemos sobornado para que nos dejen descansar un poquito más ) mientras esperamos, a los padres se les ocurre cronometrar el tiempo que tardamos en dar una vuelta al Refugio,¡ menos mal!.

Una vez todo el equipo reunido, instrucciones antes de la salida, revisión del material obligatorio y despedida de los dos grupos que irán a descubrir los tesoros de la Pedriza: el Laberinto y la Charca Verde.

El grupo de los más “pekes” tendrán que esperar un poco para conocer el Laberinto, mientras tanto, bajo la atenta mirada de las Hadas y Mago, practican las técnicas para moverse entre las piedras con sus super zapatillas y con un poquito de ayuda.

El equipo del Laberinto disfruta durante la ruta de la vista de los escaladores que están ya en el Hueso, y entre risas llegan las primeras PIEDRAS, pasos e instrucciones para sortearlos y parar por que hay hambre, mucha hambre; menos mal que en las mochilas están las “sportprovisiones” y las “sportchuches”.

Todos finalizan la jornada con su merecido diploma.