El sábado 26, cuatro valientes peketierras con ganas de aventura se acercaron hasta el Valle de La Barranca a pesar de la desapacible mañana que amaneció.

La propuesta inicial era culminar la ascensión hasta La Maliciosa por los riscos de La Maliciosa. Con ánimo y acompañados por el continuo caer de la nieve los aventureros se adentraron en el bosque mientras veían como el paisaje se iba tornando blanco. Llegado el momento de cambiar el cobijo de los árboles por las piedras y la nieve, los peketierras sacaron lo mejor de sí para afrontar esta dura subida. Las rachas de viento y el frio hicieron recomendable retornar al punto de partida pocos metros antes de poder alcanzar la cima. Tras un descenso en el que las cabras fueron unas acompañantes de excepción, de nuevo llegaron al bosque, pudiendo así volver a entrar en calor y volver a sentir manos y pies.

Sin duda una auténtica aventura y dispuestos a repetir la excursión para alcanzar la cima pero esta vez con mejor tiempo.