Jose Ignacio Fernandez

Crónica Desafío Urbión

9 septiembre 2024

El pasado fin de semana tenía lugar uno de los eventos más esperados del año: El Campeonato del Mundo de Skyrunning que se celebraba durante el Desafío Urbión.

Así, hasta la localidad de Covaleda (Soria) se trasladaba un buen grupo de miembros del club para participar en las pruebas del fin de semana. En la categoría “Open”, eso sí, puesto que las competiciones oficiales estaban reservadas para los diferentes seleccionados nacionales.

Los componentes del grupo iban llegando de manera escalonada a Covaleda y aprovechaban para retirar dorsales y ver un poco el ambiente que se respiraba por el pueblo de cara a las carreras que iban a tener lugar durante el sábado y el domingo.

Ya el sábado, a las 7 de la mañana, en la localidad de Vinuesa,  se daba la salida a la prueba Ultra, en la que participaban Alvaro, Jaime y Javi “Maza”. Más allá de la distancia y el exigente desnivel,  en la mente de todos estaba el pensamiento de los exigentes tiempos de corte que había marcado la organización.

Jaime despejaba pronto la incógnita, marcando el 16º mejor tiempo en el primer punto de control y el 17º en los dos siguientes, probablemente los más exigentes. Con los deberes “casi” hechos afrontaba el tramo final de la carrera con cierta fatiga acumulada, lo que le penalizaba en unos pocos puestos para acabar no obstante en un magnífico 23º puesto absoluto y 13º en la categoría de veteranos A.

Por su parte, Maza sufría una caída tras pasar el primer punto de control con la desgracia de sufrir una fuerte contusión en las costillas. Pero ni siquiera eso podía frenar a nuestro “ultra man” que no sólo no perdía posiciones, sino que incluso iba remontando según avanzaba el recorrido. Finalmente, y de modo casi agónico, entraba en meta con el cierre de carrera, siendo el último corredor clasificado, en el puesto 48. El resto de participantes, hasta los 98 inscritos que tomaron la salida, o se retiraron o no pasaron alguno de los cortes horarios. Tal fue el caso de Alvaro Sanabria, que a pesar del esfuerzo, no consiguió pasar el exigente corte del Puerto de Santa Inés, en el kilómetro 32. Una buena experiencia, pero sin recompensa.

Tras esto, la tarde quedaba para el descanso; los que habían corrido, con todo merecimiento y los que íbamos a correr el domingo, para guardar fuerzas para el día siguiente. No obstante, aprovechamos la ocasión para juntarnos y disfrutar de una cena en compañía, a la que también se sumaron Ana, Paloma, Patricia y Javi, que estaban pasando el fin de semana en modo entreno y animación.

Ya el domingo, el madrugón de costumbre para últimos preparativos, desplazamiento a Covaleda desde los diferentes lugares de alojamiento y los clásicos nervios pre carrera. Mañana fresca y magnífico ambiente en la zona de salida con casi seiscientos participantes entre selecciones y corredores “open”.

A las 8:30 de la mañana se daba la salida en dirección a la Laguna Negra, primer punto de control del día con un exigente tiempo de corte de 2 horas y 20 minutos. Cada uno a su ritmo, todos nuestros participantes conseguían pasar de manera más o menos holgada ese primer punto de control, aunque Julio decidía, motu proprio, terminar su aventura allí mismo.

El resto afrontábamos la subida al circo de Urbión y la búsqueda del ecuador de la carrera en el Pico Urbión. En la zona alta, fresquito tirando a frío, que hacía que nadie se demorara en el avituallamiento de Urbión y que nos lanzáramos todos hacia el segundo punto de control del día, situado en Paules Altas, en el kilómetro 22.

José Labadía pasaba el primero de los nuestros, muy destacado. A media hora, Fernando y Jorge; casi una hora después, el grupo integrado por Olivia, Luis y José Ignacio y a un cuarto de hora más, Andrés. Todos en tiempo.

Tan solo quedaba pasar el último corte en el Jaramillo, quizá el más exigente en tiempo y por la fatiga acumulada. Por allí se mantenía más o menos la misma situación, aunque Olivia hacía un pequeño corte de unos minutos y Luis empezaba a sufrir otra vez de sus dichosos problemas estomacales, lo que hacía que perdiera mucho tiempo con respecto a los que habían sido sus acompañantes durante más de media carrera.

Pasado el “trámite” delos cortes horarios, sólo quedaba afrontar la por muchos temida subida al Hayedo. Un exigente tramo de apenas un kilómetro y medio por una de las zonas más bonitas de la carrera. Desde ahí, sólo queda una rápida bajada de cinco kilómetros hasta Covaleda… y su dura rampa final. Apenas 200 metros de hormigón que se agarran a las piernas con todo el peso de los 37 kilómetros acumulados.

Finalmente, todo el grupo conseguía entrar en meta de forma escalonada, con José Labadía como el mejor clasificado de los nuestros, en el puesto 41 de la clasificación general.

Tras él, Fernando, en el Top100 (98º); Jorge, a unos minutos; Olivia, 15ª en la clasificación de veteranas A; a cuatro minutos, José Ignacio y apurando el crono, Andrés y Luis.

Prueba de la dureza de la prueba fue que más de cien participantes se retiraron o no pasaron alguno de los cortes horarios establecidos por la organización.

Un magnífico resultado colectivo del club, que además, fue el tercero en cuanto a participación.

Al finalizar, un más que merecido post carrera, magníficamente dispuesto por la organización.

Así terminaba un intenso y satisfactorio fin de semana que dará para múltiples anécdotas durante los próximos meses (o años)

Ahora, a descansar y recuperar… que en breve tenemos Las Dehesas. Esperamos veros a todas en Cercedilla!!

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