Jose Ignacio Fernandez

Crónica carreras por montaña – Doble Peñalara

19 mayo 2026

A la hora señalada (algunos más madrugadores que otros) nos encontramos en el parking del Puerto de Cotos y tras los saludos de rigor, entrega de prendas corporativas para lucirlas en las salidas y demás, comenzamos la ruta propuesta salvo el que suscribe que subió por Peña Citores (en cuya fuente manaba un agua muy fría) para encontrarse con el resto en ese punto.

El grupo inició la bajada del Puerto a buen ritmo y con el frío que ya sabíamos que iba a hacer, acrecentado, además, por ir bajo la sombra de los pinos, en la subida nos encontramos, con Jesús Lázaro el primero (a tó trapo) por delante de Jaime, no en Citores, sino en las trincheras del Batallón Alpino del Guadarrama, donde me cobijé, pues el airecillo venía “fresco” y comenzamos el ascenso, por una pala de nieve, que sin embargo no hizo necesarios los crampones de Abel, a Dos Hermanas y primer paso por Peñalara, donde hicimos la primera parada y consecuente foto de grupo.

Si Buceta hubiera hecho caso al reloj GPS de Anita, no nos hubiéramos desviado del camino fijado en el reloj, pero enseguida nos pusimos en el camino correcto y bajamos hacia el Chozo Aranguez, por esa bajada técnica y suelta (Fran se torció el tobillo) que siempre hace que los cuádriceps se quejen y empiecen a calentarse; llegados al citado Chozo (paisaje espectacular como si estuviéramos en Suiza o por ahí) ni siquiera paramos y seguimos camino hasta la fuente, donde repusimos líquido y comimos un tentempié (nos cruzamos con un grupo de traileros, en el que estaban antiguos compañeros del Club).

Continuamos la subida hasta el Puerto del Nevero donde tomamos otro tentempié y Fran, con su tobillo maltrecho, Anita, que no se encontraba “muy allá”, y José Luis decidieron bajar por la Laguna de los Pájaros, mientras el resto cruzábamos por otros neveros y el canchal lateral del Risco de Claveles, para más seguridad (mención especial a los veteranos C del grupo que pasaron cuales cabras montesas por las piedras, para asombro de visitantes, jejejejejeje).

Llegando por segunda vez a Peñalara y dejando constancia con foto del grupo, se nos unió el nuevo José Ignacio que llevaba esperando un buen rato para iniciar la bajada, cada cual a su ritmo.

En esta ocasión no hubo “Post”, pues se nos echó el tiempo encima y algunos llegarían al postre de la comida en su casa (sin mencionar la posible bronca por el retraso). Así es que lo dejaremos para la siguiente salida.

Un día, francamente, espectacular, incluso con calor en algunos momentos ya que la ausencia de nubes hizo que el Sol “pegara” de lo lindo.

P.D.: Si alguien quiere conocer la leyenda de Peña Citores, que pinche en el siguiente enlace, que como no paramos no me dio tiempo a contarla.

https://elguadarramista.com/2017/03/26/la-leyenda-de-pena-citores-y-dos-hermanas/

 

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