Cual niños en la noche de reyes, 14 Tierras nos juntamos el pasado domingo para recibir el nuevo año entre nieve. En esta ocasión coincidieron tanto corredores habituales del club, nuevos socios y miembros del equipo de competición.

El lugar elegido como punto de partida fue el Embalse de La Jarosa. Desde allí partían dos rutas, una de 25 kms y 1500 m de desnivel positivo y otra de 18 kms con más de 1.000 m de desnivel. En ambos casos ascendieron en primer lugar hasta el Refugio de Cabeza Lijar. La ruta larga seguiría en busca de la Cueva Valiente de Juan Plaza, el bandolero del Espinar. Mientras que el grupo de la ruta más corta iría hasta el Refugio de la Salamanca y posteriormente al de Cueva Valiente donde ambas rutas volvieron a coincidir.

Los primeros en partir fueron los de la ruta de 25 kms. En dos grupos diferenciados, uno más rápido integrado por corredores el equipo de competición, Daniel, Paco, Asier y Raúl, junto a Juanjo y José, que se estrenaba con el club. Por detrás el gran Sekade comandaba otro grupo junto a Cesar, Fernando y Óscar. Sin duda, la nieve fue la protagonista de la salida. Pistas y senderos cubiertos de blanco pusieron a prueba a los corredores. Afortunadamente Trufa siempre sabía cual era el mejor de los caminos.

No sin esfuerzo, lograron alcanzar la Cueva del bandolero más famoso del Guadarrama. Momento de inmortalizar las bellas vistas que tal lugar ofrece antes de volver a la ruta y lanzarse de nuevo en busca de la civilización después de un día difícil de olvidar por la belleza de postal que de continuo la ruta regalaba.

Finalmente partió el grupo que hizo la distancia de 18 km. Empezaron los últimos a un ritmo bastante tranquilo, pero exigente por tramos, dado el desnivel que se iba acumulando y la aparición de nieve (mucha nieve). Ángel y José Ignacio iban marcando el ritmo para que todos pudieran ir agrupados en todo momento. Fernando, Antonio y el gran organizador Fernando íban a la zaga comentando las maravillas que se encontraban en cada paso. Poco después de llegar a Cabeza Lijar, y un par de fotos, comenzaron el descenso, con un poco de aíre, siguiendo el GR-10. Tras un par de dudas sobre el camino, borrado completamente por la nieve virgen, llegaron al cortafuegos que indicaba el descenso hacia el embalse de la Jarosa donde, tras el sprint final; pudieron brindar por el nuevo año. Finalmente cumplidos los 18 km y un desnivel de +1044 metros por lo que se fueron con una sonrisa de Oreja a Oreja. Y además, ¡llegaron los primeros!