¿Cómo se produce el CO2?

Durante los procesos de descomposición de materiales orgánicos y la fermentación de azúcares en la fabricación de vino, cerveza y pan. Esencialmente se produce por la combustión de madera (leña), carbohidratos y combustibles fósiles como el carbón, la turba, el petróleo y el gas natural.

Principales fuentes de emisión de gases invernaderos

Fuentes técnica

  • Suministro de energía eléctrica. Según el IPCC, el grueso del CO2 emitido se debió a este capítulo, en el que se incluyen el gas, vapor, aire acondicionado y agua para uso industrial y doméstico. Ello representa más del 25% de las emisiones mundiales de G.E.I. antropógenos (causados por el hombre) en 2004.
  • Los procesos industriales de las industrias manufactureras, la construcción, minería y agricultura, son otra importante fuente de emisiones de CO2.
  • La industria manufacturera, especialmente las papeleras, productos de base mineral, alimentación, refinerías de petróleo, metal, químicas-, son las que más contribuyen a las emisiones de CO2. Tambien la producción de cemento, hierro y acero, entre otros procesos industriales.

Fuentes naturales

  • Los incendios forestales son otra fuente de CO2 atmosférico a tener muy en cuenta.
  • las erupciones volcánicas producen emisiones gaseosas, entre ellas el dióxido de carbono.

 

Evolución histórica

La concentración media anual global de CO2 en la atmósfera ha aumentado en más de 40 % desde el inicio de la Revolución Industrial. Ha evolucionado de 280 ppm a mitad del siglo XVIII a 402 ppm a inicios de 2016. ​ La concentración actual es la más alta en al menos los últimos 800 000 años.

Generación de CO2 por países

Esta grafica presenta un ranking mundial de los principales países emisores de GEI en 2019. China acaparó por sí sola más del 30% del total de las emisiones. Se situa a la cabeza de la clasificación, seguida de EE.UU. e India. En conjunto, los 15 países son responsables de más de los 2/3 de las emisiones globales totales de GEI.

 ¿Cómo se atenúa el efecto de los G.E.I. (CO2)? – Los “sumideros de carbono    


Un sumidero de carbono, sumidero de CO2 o reductor de carbono es un depósito natural o artificial de carbono, que absorbe el carbono de la atmósfera y contribuye a reducir su cantidad en el aire. Existen los sumideros de carbono naturales (océanos y bosques) y artificiales (ciertas tecnologías y productos químicos) que absorben y capturan el CO2 de la atmósfera reduciendo así su concentración en el aire.

Los principales sumideros naturales de carbono son el suelo, los bosques y los océanos, que asimilan el carbono atmosférico y lo transforman en oxígeno, contribuyendo a reducir la cantidad de CO2 del aire. Se conoce como sumidero todo sistema o proceso por el que se extrae de la atmósfera un gas o gases y se almacena.

Se calcula que los océanos pueden absorber alrededor del 50% del carbono que se emite a la atmósfera. Organismos como los corales, el plancton o las algas son los encargados de absorber ese carbono mediante la actividad fotosintética. Los bosques también son también grandes depósitos naturales de carbono, ya que los organismos vegetales que encontramos en estos ecosistemas absorben carbono dióxido para realizar la fotosíntesis.

En el Protocolo de Kioto (2005) se establecieron varias actividades relacionadas con la mejora y conservación de los sumideros de carbono. Estas actividades se dividen en dos artículos que abarcan la Forestación, Reforestación y Deforestación y la Gestión de tierras agrícolas, Gestión de bosques, Gestión de pastos y Restablecimiento de la vegetación.

Desde el Acuerdo de París (2015) hay un término que resuena en todas las conversaciones relativas al cambio climático: mitigación. El objetivo es reducir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera, y una de las medidas para conseguirlo es aumentar la presencia de los sumideros de carbono en la Tierra.

Los arboles

Al quemarse, los árboles liberan todo el CO2 que han absorbido por lo que es necesario frenar los incendios forestales. Según un estudio suizo, habría que plantar 1.200.000 millones de arboles para oabsorber 2/3 de CO2 producido por el ser humano desde la era industrial.

Una curiosidad: ¿sabeis cuanto árboles se estima que hay en la Tierra? –> 3.000.000.000.000

Las plantas absorben CO2 gracias a la fotosíntesis, proceso por el que este gas queda fijado en sus raíces, tronco y hojas en forma de carbono, y, además, captan CO2 durante su respiración, lo convierten en oxígeno, y lo liberan en la atmósfera.

La fotosíntesis es un proceso que transforma la energía de la luz del sol en energía química. Consiste, básicamente, en la elaboración de azúcares a partir del C02 minerales y agua con la ayuda de la luz solar. Es decir, forman materia orgánica y liberan oxígeno.

Una curiosidad: Un km2 de bosque genera 1000 toneladas de oxígeno. En España hay 20 millones de has forestales = 200.000 km2 x 1.000 = 200.000.000 toneladas de oxígeno.

Los océanos (el almacén mundial de CO2)

Los océanos absorben aproximadamente el 30% de las emisiones globales de CO2 y el 80% del calor generado por el creciente aumento de los GEI, atenuando de esta forma muchos de los impactos nocivos de la contaminación atmosférica.

No es exagerado afirmar que la evolución futura del cambio climático va a depender, en gran medida, de cómo se vayan comportando los océanos. Casi la mitad del CO2 generado por las actividades humanas en los últimos dos siglos se ha incorporado a ellos, con la consiguiente acidificación de las aguas y el calentamiento de las mismas, con todo lo que ello conlleva.

Huella de carbono

La huella de carbono, en inglés “carbón footprint”, hace referencia a la cantidad de GEI emitidos de manera directa o indirecta por una persona, producto, empresa u organización. Cada individuo deja una huella de carbono en el planeta en función de su estilo de vida (consumo de energía, actividades realizadas, etc.). Calcularla para cambiar sus hábitos de consumo, es el primer paso para reducir el impacto negativo que genera cada individuo y combatir el cambio climático. La huella de carbono se expresa en toneladas de CO2 emitidas.

La Huella de Carbono Personal tiene como objetivo medir el impacto medioambiental de las actividades de un individuo. Su cálculo permite reducir u optimizar su consumo de energía y cambiar sus hábitos de consumo para minimizar su impacto en el planeta.

Otra curiosidad: Un español emite, de media, 7,15 toneladas de CO2eq a la atmósfera al año.  Para calcular su huella de carbono personal anual, hay que tener en cuenta algunos de los datos:

  1. Transporte: viajes diarios (coche, autobús, metro, bicicleta, tren, avión, etc.)
  2. Casa y energía: el tipo de vivienda (casa, apartamento), su superficie, el número de habitantes, los electrodomésticos utilizados, el consumo de energía generado, el tipo de calefacción empleada, etc.
  3. Consumo y estilo de vida: alimentación, gestión de residuos, etc.

Técnicas artificiales de secuestro de carbono

Aunque las tecnologías artificiales para el almacenamiento del carbono se encuentran todavía lejos de afrontar las exigencias del cambio climático, poco a poco van surgiendo nuevos proyectos que capturan el C02 de forma artificial y luego lo retienen a través de diferentes medios. Veamos algunos ejemplos:

  1. Captando el CO2 de las emisiones de las centrales eléctricas que funcionan con carbón e inyectándolo a gran profundidad bajo la superficie de la Tierra.
  2. A través de técnicas geológicas de secuestro de carbono que inyectan el CO2 en acuíferos salinos profundos, produciendo grandes bolsas de agua salada.
  3. Con el despliegue masivo de cultivos de árboles y plantas que atraparían CO2 para después quemarlo en centrales térmicas de biomasa cuyas chimeneas capturarían el dióxido y lo enterrarían en almacenamientos geológicos.
  4. Mediante ventiladores que absorben el CO2 del aire por medio de filtros que se calientan a 100º C con el calor generado por la planta de reciclaje. Esto daría como resultado gas de CO2 puro que se reutilizaría más tarde.
  5. Por medio de algas colocadas cerca de una fuente de luz que son capaces de absorber dióxido de carbono y emitir oxígeno.

Los sumideros de carbono representan una ayuda real e importante para frenar el cambio climático. Pero, si de verdad queremos cumplir con el compromiso fijado en el Acuerdo de París y mantener el calentamiento global por debajo de los 2º C de incremento, la única solución factible pasa por reducir las emisiones, abandonar la dependencia de los combustibles fósiles y apostar firmemente por las energías renovables.

“Hubo árboles antes de que hubiera libros, y acaso cuando acaben los libros continúen los árboles. Y acaso llegue la humanidad a un grado de cultura tal que no necesite ya de libros, pero siempre necesitarán de árboles, y entonces abonará los árboles con libros” (Miguel de Unamuno)