Jose Ignacio Fernandez

Ruta 3000 Ibones: Día 5 Wallon-Baysellance

3 septiembre 2026

Nuestra quinta etapa debería haber sido una jornada tranquila entre el refugio de Wallon y Les Oulettes de Gaube… pero la logística se cruzó en nuestro camino cuando preparábamos la ruta durante los primeros meses del año. Nos encontrábamos que el refugio de Oulettes… estaba cerrado por reformas y era imposible reservar plazas porque no existía fecha concreta de finalización de las obras. Por ese motivo nos vimos obligados a reservar plazas en el refugio de Baysellance… lo que suponía añadir cinco kilómetros más y casi 600 metros de desnivel positivo más a la ruta. En fin, quién dijo miedo? De todos modos, no nos quedaba otra, así que…

La mañana, tras una noche de tormentas (o eso me dijeron, que yo no me enteré) se presentaba muy fresquita y con la amenaza de lluvia, lo que nos hizo sacar chubasqueros y cubremochilas… que empezaron a sobrar a los diez minutos de camino. Y lo cierto es que el recorrido merecía la pena: desde el refugio Wallon, unos ocho kilómetros de descenso por el maravilloso valle de Marcadau, siguiendo un sendero muy cómodo, que luego se transformaría en pista, paralelo al Gave de Marcadau. Día apropiado para ir entrando en calor de manera paulatina, con un ritmo ágil, en continuo descenso y que permitía ir departiendo amigablemente.

Tras esos ocho kilómetros alcanzábamos el Chalet du Clot, refugio enclavado en una espectacular pradera en un lugar casi de cuento. Parada para reagrupamiento, retomar fuerzas y continuar camino. Enseguida llegábamos a las puertas del teleférico junto al Pont d’Espagne, punto de entrada al Parque Nacional de los Pirineos y antigua frontera hispano-francesa. Ahí se acababan las bromas y empezaba lo serio del día. Porque tocaba subir al Lac de Gaube por la pista de esquí, con una pendiente realmente antipática que el telesilla salva en apenas unos minutos. En cualquier caso nosotros, paso a paso, alcanzábamos el lago, del que, a pesar de estar en un entorno impresionante, apenas pudimos disfrutar por la niebla. El camino continuaba bordeando el lago, iniciando poco a poco el ascenso siguiendo el curso del Gave de Gaube durante el que pudimos disfrutar de las innumerables y espectaculares cascadas que salpican el valle del mismo nombre.

Finalmente, alcanzábamos (tras innumerables detenciones fotográficas) el refugio de Oulettes, en el circo del Vignemale. La niebla, también ahora, nos impedía disfrutar de las vistas del gigante pirenaico, aunque contábamos con poder verlo a lo largo de la subida que nos quedaba hasta el refugio de Baysellance. La verdad que no apetecía nada… pero vamos, que no había más remedio, así que, nos pusimos a ello, ascendiendo como tortugas en la niebla por el sendero entre canchales y (no) disfrutando del paisaje. Tras cuatro kilómetros alcanzábamos el punto más alto del día: la Hourquette de Ossue, a más de 2700 metros, a los pies del Petit Vignemale y desde donde ya podíamos divisar nuestra meta del día: el refugio de Baysellance. Tan sólo nos quedaba un kilómetro, en descenso, hasta el refugio situado a más de 2600 metros de altitud, que alcanzábamos tras casi 22 kilómetros y más de siete horas desde la partida. El descanso estaba más que merecido, y a ello nos dedicamos el resto de la tarde, aprovechando (o sufriendo) que el día no acompañaba mucho para estar en el exterior, para socializar en el agradable ambiente del refugio.

Así terminábamos nuestro penúltimo día con la sensación (para la mayoría) de que esto estaba hecho. Error.

Pero eso, será el próximo día.

 

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