El pasado sábado las inclemencias meteorológicas obligaban a la sección de carreras por montaña a volver a posponer planes. Efectivamente, la actividad programada para el día 22 nos llevaba a Riofrío de Riaza y una ruta por la Sierra de Ayllón, pero las advertencias de lluvia y nieve recomendaban prudencia, máxime teniendo un viaje largo cruzando el Puerto de Somosierra.
No obstante, y como entrenar hay que entrenar, se planteó una ruta alternativa saliendo desde Cercedilla y a las 9 de la mañana del sábado, un grupo de once irreductibles nos dábamos cita junto a la estación de la localidad serrana. Lo cierto es que había que tener muchas ganas, porque la lluvia hacía su aparición y nos acompañaba los primeros kilómetros por el Camino Viejo de Segovia, en dirección al Puerto de la Fuenfría. Además, aparte de mojarnos “por arriba”, los cruces de los múltiples y crecidos arroyos que atraviesan el camino hacían que también nos mojáramos “por abajo”.
A eso se añadía que, a poco de dejar atrás el hospital de la Fuenfría y las Dehesas, nos fuéramos encontrando con más nieve y con el camino inundado a tramos por el agua que corría fruto tanto de la lluvia como del deshielo en algunas zonas.
Al llegar al Puerto de la Fuenfría este nos recibía con un paisaje nevado espectacular y con una nevada que no lo era menos.
Tras las fotos y chascarrillos de rigor, tomábamos camino por el extrañamente poco transitado Camino Schmid en dirección al Puerto de Navacerrada. La cantidad de nieve acumulada permitía correr con facilidad, al desaparecer prácticamente todas las piedras del camino y eso hacía que rápidamente nos plantáramos en la pista de El Bosque y en el propio Puerto.
Ahí sí. Fijo que regalaban algo. (No) Siguiendo las recomendaciones de ayuntamiento y Comunidad de Madrid, la avalancha de domingueros turistas en el Puerto era tal que decidimos salir de allí a la carrera. No sin que antes David Poderoso condenara a una familia a perderse en la nieve. El señor les de eterno descanso.
A ver, David… si Eduardo se perdió antes de llegar a la Estación de Navacerrada, imagina donde anda esa pobre familia ahora mismo.
En fin, que nosotros continuamos nuestra ruta bajando de vuelta Cercedilla, alcanzando rápidamente la presa de Navalmedio por el Camino del Calvario. Una vez allí, sólo nos quedaba alcanzar el pueblo y atravesarlo para volver al punto de partido y terminar una mañana divertida y espectacular como debe ser, con un merecido refrigerio y el anecdotario del día.
Aparte de eso, contaros que Carlos Fernández y Maza estuvieron en el Trail Desafío la Morra, en San Pablo de los Montes.
Carlos en la ruta corta y Maza, como no, en la larga.
Los que os quedasteis en casa, vosotros os lo perdisteis.

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